MAPA DEL HORROR DE LA LEGALIDAD REPUBLICANA
Como todos sabemos, la ley de Memoria Histórica tiene un único, claro y definido objetivo: Que una serie de personajillos se forren.Cada año, en el BOE se publica la concesión de millonarias subvenciones a la pléyade de desenterradores que pululan por ahí, los cuales se arremolinan en las puertas de los bancos para cobrar las cantidades que les han asignado. Cantidades que han salido del bolsillo de todos nosotros, incluyendo el de los familiares de las víctimas del terror marxista que socialistas y comunistas causaron en el mayor genocidio que ha vivido nuestra nación en toda su historia.
Pero ese dinero no se lo dan porque sí, algo tienen que hacer para merecerlo y ese algo es la campaña de mentiras y engaños que están llevando a cabo por intereses políticos para mantener en el Poder a quienes les dan esas grandes cantidades de dinero, y no les importe nada de lo que está ocurriendo, ni cómo esté el resto de españoles.
Ellos saben que si llegara otro Gobierno, volvería a España la libertad, la honradez y el progreso y todo iría mucho mejor, pero saben que ese otro posible Gobierno les quitaría las subvenciones que reciben y por eso se agarran como piojos a las mentiras que cada día cuentan.
Sabemos que, con una desfachatez y una caradura impresionante, la universidad de Extremadura publicó una obscena, mentirosa, mal documentada y esperpéntica lista de doce mil “represaliados por el franquismo”. Sabemos que otros devoradores de subvenciones, para cobrar esas subvenciones se les llena la boca con la tan traída y llevada frase de que “los fascistas se alzaron contra la legalidad republicana”.
Sabemos que están despilfarrando el dinero público, no sólo buscando los restos de Federico García Lorca, escarbando con mirada enloquecida y la mente embotada por la ambición de poder, al fin, dar con el tesoro que los restos del poeta supondría para ellos.
En Extremadura hacen lo mismo. También con dinero público llenan periódicamente de hoyos nuestros suelos buscando restos que nunca aparecen, basándose únicamente en que “les han dicho que les han contado que se dice que se habla que en este lugar los fascista mataron a varias personas…o a cuatro mil de una tacada”…como dijeron que había pasado en Mérida y derrocharon el dinero público con una poca vergüenza que resulta intolerable.
A estas excavaciones suelen acudir los nietecitos como al sorteo de Navidad acuden los espectadores, es decir, confían en ser agraciados con algún premio.
Durante treinta años han tenido oportunidad de buscar esos restos, en el caso que realmente estén donde dicen y darles “una sepultura digna” pero no se preocuparon de ello hasta que se les ha contagiado la ambición de los desenterradores y escarban hasta dejarse las uñas, cegados por la ambición. Una ambición que no está justificada, ya que la cantidad que en todo caso les correspondería es ínfima comparada con las millonarias cifras que les dan a los desenterradores para que los engañen y les amarguen la vida, no a los nietecitos que desean con vehemencia cobrar para irse a por una “paella pa cuatro y que no farte de na” sino para las abuelas o padres de esos nietecitos, que son los que realmente tienen derecho a recibir la cantidad asignada, y si ya, durante cuarenta años, vivieron bajo la dictadura franquista, sin sus maridos, ahora son los nietecitos quienes nos los dejan en paz trayéndolos y llevándolos de aquí para allá para que firmen y autoricen la excavación y solicitar "las perras". Incluso a mí me llaman con frecuencia preguntándome que dónde tienen que ir para rellenar los papeles o que si yo puedo arreglárselos o para preguntarme si sé dónde está enterrado su familiar (En algunos casos, hasta se presenta media familia en mi casa sin haberme llamado antes, con la abuelita casi subida en volandas por las escaleras). Indudablemente, en este último punto y en las medidas de mis posibilidades, siempre procuro atenderles.
Como todos sabemos, estos desenterradores, cegados por su ambición y poniéndose al servicio de quienes les pagan, alegan siempre que había "legalidad republicana" y que los fascistas se alzaron contra esa legalidad.
Esto demuestra hasta dónde son capaces de llegar y llaman “legalidad republicana” a una infinita serie de robos, detenciones indiscriminadas, torturas y asesinatos.
Esto es para ellos la “legalidad republicana” que está aderezada por suculentas cantidades de dinero, que es para lo único que viven los desenterradores.
Hace unos días la Prensa decía que se iba a publicar un mapa de las fosas comunes.
Ante todo, vaya usted a saber cuánto nos va a costar eso y, después, habrá que ver si con ese mapa hacen lo mismo que con la lista de los “represaliados por el franquismo”.
Pues bien, vean ustedes cómo se aplicó la “legalidad republicana”.
En el mapa que expongo he marcado con un punto rojo las localidades de la provincia de Badajoz en la que la “legalidad republicana” se aplicó.
Pueden ustedes observar que incluso en la línea de progresión que siguieron las heroicas tropas españolas de la Columna de la Vida, esto es la carretera Sevilla-Mérida, los marxistas aplicaron su legalidad ANTES DE QUE LLEGARAN las tropas victoriosas y encontramos que en Fuente de Cantos, Villafranca de los Barros, Almendralejo, Mérida, Talavera la Real y Badajoz, los crímenes de la “legalidad republicana” se multiplicaban.
¿Esto es la legalidad que defienden los desenterradores?
Pero si ustedes observan, podrán ver que tanto a la izquierda como a la derecha de esa línea de progresión hay bastantes puntos puntos rojos.
¿Qué quiere decir eso?
Pues que en esos pueblos, situados fuera del alcance de la Columna de la Vida mientras avanzaba a marchas forzadas para intentar salvar todas la vidas que pudieran, la “legalidad republicana” volvió a manifestarse en todo su justo y democrático explendor y en localidades como Burguillos del Cerro, Jerez de los Caballeros, Fregenal de la Sierra y otras de la zona izquierda, los asesinatos eran constantes.
Esta bolsa se cerró durante los meses de agosto, septiembre y octubre y llevó a muchos de aquellos asesinos a coger a casi tres mil personas, la mayoría mujeres, niños y ancianos y obligarles a marchar con ellos hacia Llerena, utilizándolos como rehenes y escudos humanos para lograr pasar las líneas nacionales en Fuente del Arco. Por supuesto, me estoy refiriendo a la famosa Columna de los Ocho Mil a la que tanto beneficio le sacan los desenterradores como complemento y ayuda a las subvenciones que ya reciben y sobre la que escriben artículos o realizan reportajes llenos de mentiras y manipulaciones, y por lo tanto, vuelve a traducirse en más ganancias para ellos.
Pero es en la parte derecha del mapa, en las zonas conocidas como La Serena y La Siberia, donde los puntos rojos florecen como amapolas en un campo de trigo.
En estos lugares, la “legalidad republicana” se mantuvo mucho más tiempo, en algunos pueblos hasta el final de la guerra, y por lo tanto, los crímenes, robos y torturas se multiplicaron, anegando de sangre el suelo extremeño.
Una infamia que tratan de borrar, porque para eso cobran, y lo hacen de la única manera que saben hacerlo: Engañando, manipulando…y cobrando por ello.
¿La "legalidad republicana" que defienden…porque cobran por ello, consistía en asesinar, asesinar y asesinar?
Así deben pensarlo, porque si hay algo claro y que ellos saben perfectamente que fue así es que ya a partir del mes de octubre de 1936 y después de la guerra, los consejos de guerra que se hicieron analizaron y estudiaron detenidamente cada caso de robo, tortura y asesinato y aplicaron las penas vigentes.
Es decir, que el crimen tuvo su castigo, y eso es lo que esta gente no concibe.
Para ellos…porque cobran por decirlo...son represaliados y mezclan entre esos represaliados a asesinos despiadados con personas honradas y trabajadores que murieron asesinadas por las hordas fascistas, tan canallas como los rojos, por ser hermanos, tíos o amigos de alguien que les causó mal o con los que tuvieron alguna diferencia.
Los desenterradores, en su desmesurada ambición, en su enfermiza obsesión por el dinero y los cargos, no seleccionan los condenados por la justicia y los inocentes que fueron vilmente asesinados.
Para ellos todos son “represaliados” y si no les llegan las cifras para alcanzar la cantidad que les asignan para cobrar, ponen en esas listas a los que mataron los asesinos de “la legalidad republicana” y así pueden irse contentos a casa con el fajo de billetes bien guardado en el bolsillo.
Pero eso sí…ese dinero es para “sus investigaciones, claro está”…no lo pongo en dudas ni digo que se lo gasten en otras cosas, ellos que son tan honrados y defensores de la “legalidad republicana".
Por cierto, los desenterradores, con la mente embotada por sus ansias de dinero, estarán contentos con el resultado de sus prédicas ¿verdad?. Al fin han logrado movilizar a las milicias para que hagan acto de presencia y lo hacen como sólo saben hacerlo: causando daños, daños que serán pagados por gente honrada que se limita a trabajar para pagar impuestos mientras estas milicias se drogan y emborrachan y quienes los movilizan cobran subvenciones. Pero claro, el que las milicias drogadas y borrachas, hagan lo que hacen entra dentro de "la legalidad" que los desenterradores defienden...porque cobran por ello.




